“Dirigir un equipo me hace madurar como entrenadora y como persona”

Sus cien partidos como primera entrenadora del equipo senior llegan en la mejor racha de victorias del club desde su refundación en 1996. Llegada a la ciudad de Vigo en 2002, Cristina Cantero (Cabra, 1978) vistió la camiseta de la primera plantilla durante cinco campañas y un total de 132 partidos, todos en Liga Femenina 1, retirándose en 2007. Con una clara vocación de banquillo, pasó entonces a entrenar en la entonces renacida cantera del club céltico y en la temporada 2016-17 se estrenó como máxima responsable técnico del primer equipo. 

¿Qué supone para ti haber entrenado cien partidos en RC. Celta- Bosco?

La verdad es que no lo había pensado mucho pero es un orgullo. Desde mi llegada en 2002 al club, miro hacia atrás y veo que he podido entrenar a todas las edades en categorías inferiores y ahora que cumplo cien partidos con el equpo senior, pues me hace sentir muy orgullosa y agradecida de la oportunidad que me dieron, sobre todo a Paco Araujo. Siempre que pienso en cuestiones de cifras me acuerdo muchísimo de él, porque con él inicié todo. A nivel de jugadora, a nivel de entrenadora, siempre con la máxima confianza. Me acuerdo de las charlas que tenía con él, de hablar de todo lo que pasaba en el club, las cosas buenas y las cosas malas. Siempre lo quiero tener presente cuando me paro a pensar en dónde estamos actualmente…¡¡ Cien partidos !! Cómo hemos llegado hasta aquí, por eso siempre lo tengo y lo tendré en el recuerdo.

Tras una transición natural de jugadora a entrenadora, ¿cómo ves el juego ahora respecto a cómo era cuando eras jugadora? ¿Ha cambiado mucho el baloncesto en estos años?

En el baloncesto senior tal vez no ha cambiado tanto. Sí que hay muchos matices que vas cambiando pero en el baloncesto de formación es donde ha variado mucho. No tiene nada que ver cómo yo empecé a entrenar a cómo lo hago ahora. Me refiero al nivel de detalles o a poder individualizar mucho más el trabajo. En senior la comparación es con el baloncesto que hacíamos con Miguel Méndez. En aquella época prácticamente no había cantera, solo  tres o cuatro equipos en el club. Ahora cuesta compararlo porque son diecisiete grupos los que tenemos.

¿Que ha cambiado en Cristina, entrenadora de formación, a Cristina, entrenadora senior?

Lo que cambia es cómo gestionas al grupo. Al final eres entrenadora y en los dos casos sabes lo que tienes que entrenar en cada momento. Eso te marca tu camino. No es lo mismo dirigir a alguien de 35 años que a alguien de 18, hay matices. Donde está la mayor diferencia es en la dirección del grupo.

¿Y qué ha cambiado Cristina como entrenadora desde el 3 de Octubre de 2015, dia de tu debut en Liga 2, hasta hoy que cumples cien partidos?

La experiencia y las tortas que nos hemos dado nos han llevado a lo que soy. Los dos primeros años fueron muy duros. En el primero teníamos mucha ilusión porque era todo gente de casa menos Sarah Ogoke y Cristina Salinas. Aunque perdimos muchos partidos el trabajo diario fue muy bonito, mejorando mucho. El segundo año no fue tan bueno y a nivel mental me ayudó mucho a crecer como entrenadora. Cometí errores, seguro, y me enseñó mucho a cómo trazar el camino y ahora que vienen mejores tiempos sigo aprendiendo de muchísimas cosas. Ahora sólo se ve la parte positiva que son las victorias, pero detrás hay mucho trabajo con los entrenadores, con las jugadoras, detrás hay muchos matices que vas aprendiendo de la experiencia. Me quedo mucho con lo que no se ve pero que es esencial para que todo fluya.

¿Cuáles crees que son el mejor momento y el peor momento de los cien partidos?

El peor momento fue el segundo año. Equipo en crisis donde dudé mucho incluso de mi misma, de ser capaz de sacar el equipo adelante, de cómo estábamos haciendo las cosas. Fue un momento muy duro. Lo he compartido muchas veces con Nacho Silva, con el que comparto todas las experiencias, tanto las buenos como las malas. Ese año el equipo no ganaba y había en general malas sensaciones. En el día a día no eramos capaces de plasmar un buen trabajo.

Respecto a los mejores momentos, estas dos últimas temporadas en general han sido buenas. La fase de ascenso del año pasado fue muy bonita. Pero sobre todo me quedo con el trabajo diario, hemos conseguido que sea muy bueno y eso hace que yo sea feliz cada día como entrenadora. Me quedo con la sonrisa y el hambre del grupo aunque luego los resultados vendrán o no. El primer año no ganábamos pero el día a día era muy bueno.

Se percibe que eres una entrenadora que disfruta más de entrenar que del propio día de partido…

Yo disfruto mucho entrenando. Me gusta ir cada mañana al pabellón y ver a la gente trabajar, sufrir, apretar. El día de partido es disfrute colectivo pero en el día a día yo personalmente me lo paso muy bien.

¿Cuál es el equipo que consideras te ha apretado más en Liga Femenina 2?

Siempre me ha gustado enfrentarme a Ibaizábal. Es un reto por cómo es Josema Alcántara y cómo te plantea los partidos. Hace muchas cosas distintas que al equipo le cuesta y eso te hace estar muy atenta al partido. Me gusta enfrentarme a ellas, nos lo ponen siempre muy difícil (risas)…

¿En qué le ha ayudado Cristina Entrenadora a Cristina Cantero como persona?

Quizá en la paciencia que también trasladas a la relación con tus hijos cada día. Cuando llevas un equipo que es muy joven tu paciencia tiene que crecer, la tranquilidad a la hora de hacer las cosas te hace saber que las cosas no llegan en el momento y a veces vienen un poco más tarde. El equipo me hace madurar, me ha hecho madurar como entrenadora y como persona, llevo una vida más pausada, más tranquila.

Y considerando que tu trayectoria como entrenadora en senior es corta (tres años y medio) y eres una persona joven para la profesión. ¿Qué esperas del futuro?

No me lo planteo, no corro mucho. Pienso en lo que me queda de temporada. Si puedo dirigir una más, perfecto. Mi compromiso actual es por dos temporadas. Si el club piensa que no, pues bueno… a veces ser de la casa implica situaciones particulares (risas). Yo pienso en el momento que vivo. Si al año siguiente tengo una opción mejor, me vale. Si tengo que volver a entrenar cantera, lo haré feliz. No me planteo muchos retos a medio plazo aunque te gusta crecer y asumir nuevos objetivos. Por encima de todo soy entrenadora y puedo adaptarme a la misión en la que sea más útil para el club donde trabajo.

 

@NanoAmeneiro