Paula Ahuja, punto y aparte en Celta Zorka

 

Paula Fernández-Ahuja Álvarez (Avilés, 1995) no continuará en la disciplina celeste en la temporada 2019-20. Tras un proceso de reflexión personal después del final de competición, la jugadora viguesa ha decidido centrarse en sus estudios por lo que no formará parte de la plantilla celeste para la próxima temporada.

Paula llegó a Celta Zorka hace dos tempordas. Siendo su primera experiencia en competición nacional senior, fue una jugadora importante en los esquemas de Cantero, llegando incluso a ser titular en la final de la fase de ascenso disputada en Valencia en 2018. Estuvo presente en el total de 60 encuentros de ambas temporadas, equilibrando las rotaciones de Cristina Cantero y siendo tan importante su presencia en ataque como en labores defensivas. Tanto en la verticalidad hacia el aro como en el lanzamiento exterior, se batió muy dignamente en la categoría en la que tenía espacio para seguir disfrutando del baloncesto.

El motivo principal de la decisión según nos afirma “son mis estudios. Tomé la decisión este año como la pude haber tomado el año pasado o la podría haber tomado un año más adelante. Decidí hacerlo ahora porque me veo preparada para afrontar esta situación. Hice estudios de maestra de educación primaria y creo que necesito estudiar para preparar mi futuro profesional porque soy consciente que le tengo que dedicar más horas” comenta en relación a las oposiciones que va a empezar a preparar.

No ha sido una decisión fácil. Según nos confiesa, ha sido “muy difícil porque a fin de cuentas yo estaba haciendo lo que me gusta: entrenar mañana y tarde, igual que lo sigo haciendo en esta post-temporada. Sé que voy a echar de menos las dinámicas de entrenamiento, a mis compañeras, a los entrenadores, a todo en general porque estaba muy a gusto de jugar a este nivel”.

Paula es positiva respecto al balance que establece de estos dos últimos años. Nos indica que “llegué hace dos temporadas con la duda existencial de si podría jugar a este nivel. Llevaba cuatro años en una liga autonómica y el paso era muy grande”.  La satisfacción por haber dado el nivel en la categoría le hacen “estar muy contenta del trabajo que hice y del que realizaron mis entrenadores para que mejorase”. El baloncesto le deja algo que nunca va a perder, y son “las relaciones de amistad que se generaron en estas dos temporadas. Me llevo muchas amigas que creo no olvidaré nunca” en relación al buen ambiente de vestuario que se creó en estas dos campañas de baloncesto profesional en filas de Celta Zorka.

El futuro que se abre por ahora es desconocido pero lo que sí tiene claro es que su vinculación con el baloncesto posiblemente continuará, ya que “no me imagino la vida sin baloncesto, sin entrenar, sin jugar. Ahora sí que quiero dedicarle más tiempo a los estudios que quiero realizar. Cuando pase un tiempo seguro que me iré planteando situaciones nuevas porque no me imagino la vida sin baloncesto”.

Paula no quiere despedirse sin dejar de “agradecer a todo el club por apoyarme durante estas dos temporadas. A todos los niveles: presidente, directiva, entrenadores, compañeras porque he disfrutado mucho en este tiempo. He podido vivir una experiencia en el baloncesto que yo desconocía. Tanto a nivel humano como a nivel deportivo he crecido en muchas facetas” concluye reiterando su agradecimiento a todas las personas que estuvieron a su alrededor durante estos dos años temporadas en Celta Zorka.

Desde estas líneas, toda la familia céltica quiere agradecer a Paula su dedicación y esfuerzo personal en estas dos temporadas en que han unido sus caminos y le desea lo mejor en su futuro profesional. Un espejo donde mirarse.

@NanoAmeneiro