Foto: Frederick Ortiz (Celta Baloncesto)
Cada temporada es diferente y cada ascenso trae nuevas sensaciones.
Los seres humanos seríamos máquinas en el caos que, ante un hecho similar ocurrido con anterioridad, reaccionásemos de la misma manera. La emoción de todos los que pasaron por estas lides, como los aficionados en 2023, así lo atestiguan. No somos máquinas. Somos seres humanos y así sienten las personas. Somos emociones. Sentimos, vivimos, reaccionamos. Por eso, el huracán de sensaciones vividas en el pabellón de Navia este fin de semana merece una reflexión pausada desde el propio viernes, comienzo de las frenéticas horas que llevaron a Celta Femxa Zorka a lograr de nuevo el ascenso de categoría. Nadie lo vivió igual. Jugadoras, técnicos, staff… fueron nuevas sensaciones.
El equipo comenzó la concentración después de la penúltima sesión de entrenamientos en el pabellón de Navia. Concentrarse en un hotel como los otros tres participantes concede la majestuosidad protocolaria que una fase de ascenso merece. Las horas pueden parecer interminables para las jugadoras y el cuerpo técnico, pero facilitan la concentración y el descanso ante el último y más importante fin de semana de la temporada. La mañana del sábado es repetición de un hábito, de una secuencia, de un código establecido. Los cuatro equipos realizaron la sesión de tiro y se produjeron los afectuosos saludos con antiguas compañeras en el intercambio de los turnos establecidos… todo estaba en orden. Todo estaba listo para lo que se avecinaba. Todo preparado para ellas, las protagonistas, las jugadoras. Concentración a niveles máximos. Nervios tensionados o disfrazados de falsa tranquilidad.
Por la tarde, en las horas previas en el pabellón de Navia, todo estaba bajo control tras el fenomenal esfuerzo que el grupo de trabajo realizó para que la casa del basket vistiera sus mejores galas. Como los gemelos televisivos que decoran casas, solo faltaba colocar el último cojín antes de que lleguen los invitados. Y vaya invitados. Mil quinientas personas que llenaron el pabellón y con su aliento, ayudaron al equipo a no aflojar en alguno de los pocos momentos de debilidad que hubo en la fase, que los tuvo. Porque los cuatro equipos venían con la misma idea en mente que no era otra que ganar, ganar y ganar, que diría un legendario entrenador futbolístico.
La Oliveira dos Cen Anos encendió el rugido de los aficionados celestes cuando los árbitros pitan tres minutos. El equipo acusó en el comienzo los normales nervios del debut. Se esperaba partido equilibrado y por supuesto así sucedió. Los dos primeros cuartos fueron totalmente igualados ante un bravo Melilla Ciudad del Deporte La Salle. En el equipo de la ciudad autónoma brillaba Macarena D´Urso, que dio un clínic de liderazgo en su equipo en la primera mitad. Se equilibraron las defensas y Cristina Cantero mandó arrebato defensivo. Como declaró Marina Gea en las declaraciones posteriores, continuar, seguir, no desfallecer. “Martillo pilón, martillo pilón”. Y las ventajas empezaron a llegar desde la defensa (14 puntos encajados en la segunda mitad). El equipo empezaba a sacarse el corsé de favorito, y disfrutar en la pista. Al final del la primera semifinal, 72-48 para un equipo vigués que respiró aliviado tras el partido de semifinales, ante un marcador que no muestra la igualdad imperante durante la mayor parte del encuentro.
En el segundo partido se produjo la remontada de Osés Construcción ante Unicaja Mijas. El equipo andaluz se apagó tras el descanso y llegó a la última jugada del partido con opciones de victoria. Brillaron dos ex celestes, Celia García y Sara Castro, que fueron parte del quinteto de la fase de ascenso. Seguro que ellas intercambiarían esa mención por el triunfo de su equipo, pero bastan estas palabras para homenajear su pasado celeste, en una fase llena de antiguas compañeras en todos los banquillos (Anne, Marita, Laia, Alejandra, Alex, y David en La Salle: Lucía en Ardoi, junto a las citadas Sara y Celia). En el ambiente flotó un poco lo sucedido en 2023, cuando Nou Basquet Paterna venció al favorito de las apuestas Recoletas Zamora. La temporada de Unicaja Mijas, con balance de (26-4), fue excelsa y Osés Construcción llegó más tapado (20-10) a la fase. Pero como declaró Juantxo Ferreira, entrenador del equipo navarro, en la previa de las semifinales, “habían ido a Vigo a ganar”. Ellas no dudaron de la fe de su entrenador y Osés Construcción se proclamó finalista de la fase de ascenso.
El día de la gran final fue todo un acontecimiento, con el pabellón lleno. La zona de autoridades repleta, con la presencia del alcalde D. Abel Caballero presidiendo el partido junto al máximo mandatario de la entidad D. Carlos Álvarez. Acostumbrado a sufrir mucho en los partidos, esta vez los nervios le duraron tal vez algo menos.. En la grada, presencia pequeña pero ruidosa de aficionados de Osés Construcción, que se levantaron en cada canasta de su equipo. El comportamiento de las cuatro aficiones fue exquisito en toda la fase. Enhorabuena.
.El partido transcurrió por otros caminos al de la semifinal. Celta Femxa Zorka logró romper antes de la llegada del descanso, a la que se llegó con una esperanzadora diferencia de 10 puntos. Jessica Kelliher sacó sus galones de M.V.P. de la liga regular y revalidó con el simbólico trofeo su dominio en la categoría. Ya en el último cuarto, Celta logró ponerse hasta de diecisiete puntos de venta a falta de cinco minutos. Como luego declaró Marina Gea de nuevo al compañero Pablo Romero de la Federación Española en su programa de entrevistas semanal, “martillo pilón, martillo pilón”. La defensa, el ADN Cantero, brillando una vez más. Nadie dio la victoria por anticipado hasta que un robo de Deva Bermejo a 50 segundos ponía el +12, por el simbolismo de esa jugada. Hasta el final lucharon, hasta el final pelearon, hasta el final se dejaron la piel en defensa. El marcador 63-53, de nuevo diez puntos de diferencia como en 2023. Sin agobios, sin prórrogas ni canastas inverosímiles como en la liga regular. Hasta en eso se han portado bien las jugadoras del Celta Femxa Zorka en esta fase.
Navia estalló de alegría en el segundo ascenso a Liga Femenina Endesa en los últimos tres años. De manos del alcalde, Jessica Kelliher recogió el premio a la M.V.P. En el quinteto de la fase, conocido ayer, Marina Gea y Martina Vizmanos acompañaron a la de Wisconsin en el galardón honorífico.
Sara Vidal y Carlota Menéndez se vistieron como lo que son, jugadoras de baloncesto, para festejar con sus compañeras y recibir los honores. Suyo es también este ascenso en un equipo que ha sido uno dentro y fuera de la pista. Frente a viento y marea, frente a la adversidad y en el triunfo.. La capitana Sara y Andrea Boquete recogieron los galardones y los elevaron al cielo de Navia. El cheque para la Liga Femenina Endesa se alzó también en una eclosión de alegría que inundó, y no es una metáfora, el suelo del pabellón. Jugadoras, cuerpo técnico… todos acabaron regados del líquido elemento en una celebración que desató la euforia. El premio a casi nueve meses de competición desde las últimas semanas de agosto. La recompensa a una temporada de trabajo.
Esta es la pequeña crónica de lo sucedido este fin de semana en el pabellón municipal de Navia, la casa del basket. Celta Femxa Zorka jugará de nuevo en Liga Femenina Endesa. Enhorabuena a jugadoras, cuerpo técnico, directiva, staff, patrocinadores, entidades públicas y aficionados que siguieron y apoyaron al equipo en la temporada..
Y por último, al martillo. “Martillo pilón, martillo pilón”.

